martes, 9 de noviembre de 2010

En busca de espacios para el desarrollo de proyectos culturales

AL RESCATE DE LUGARES HISTÓRICOS PARA NUEVOS PROYECTOS CULTURALES


POR NORA CRUZ – GESTORA CULTURAL



La historia de los pueblos está en continua evolución. No se puede volver atrás y pretender tener lo mismo. Ya eso quedó en el pasado y traerlo al presente para recrearlo igual no es posible.

Esto sucede con los muchos proyectos que en varios lugares de la isla los gestores culturales realizan con el movimiento de los bailes y toques de bomba. La diversidad de los proyectos nos indica que ya nuestros ancestros hicieron su parte, dejaron un legado rico en musicalidad, en movimiento y expresión corporal que para ellos tuvo un significado pertinente a su momento histórico. Es nuestra responsabilidad crear proyectos que mantengan el respeto a nuestras tradiciones, a nuestra historia y no debemos distorsionarla de manera que las siguientes generaciones puedan tener la continuidad histórica aunque híbrida de lo que fue nuestro pasado.

Muchos gestores en toda la isla están haciendo lo propio. En mi carácter personal he encontrado que con mi poesía negrista contribuyo a homenajear al negro, a la mujer esclava que con dignidad no proliferó nuestra raza. Escribo al niño negro y en boca de la voz maternal le aconsejo que se mantenga firme en lo que es. No se me escapa declamar sobre el carácter ufano, alegre y sandunguero del nuevo negro que surge de esta historia de esclavitud, en donde él es orgulloso y seguro. Con mi poemario “La Raza Negra: ¡Ese ej mi coló!,” extiendo mi homenaje a la raza que tanto amo.

Como gestora cultural no puedo quedar ahí, tengo que seguir con mi lucha de investigación y acción cultural. Con el pasado Festival Internacional de Teatro, Folclore y Poesía quedó demostrado que Guayama gusta de esas actividades, que existen hermosos espacios para el desarrollo de los mismos y que en conjunto podemos realizar muchos proyectos culturales de enriquecimiento a nuestro pueblo.

La búsqueda continúa. Encontré un lugar que parece olvidado pero que no lo es. Es un lugar que recorre historias de un barrio, de una comunidad, de un pueblo, de una cultura. Localizado en un rincón del pueblo de Guayama. Lugar en que por muchos años los bohemios le cantaron al amor, a la mujer, a la soledad. Lugar donde los poetas declamaron sus rimas. Donde los que deseaban compartir los acontecimientos diarios pueblerinos tenían el espacio para hacerlo. Donde se tomaba una cerveza fría o una copa de vino en nombre del amor y donde siempre fueron atendidos por una dama, que con su sonrisa y su finura atendía todos por igual, exigiendo el respeto a su lugar y a su persona..

Ya deben saber a qué lugar me refiero. EL MANGO TREE DE DOÑA ROSITA.

El lugar está ahí, sigue respirando nostalgias, sigue respirando música y sigue respirando poesía. ¿Alguna vez se le hizo un reconocimiento a Doña Rosita por todo el desarrollo cultural que se dio en el Mango Tree? ¿Se ha considerado alguna vez recordar la historia de tan hermoso lugar y transformar esa nostalgia en actividades culturales de recreación cultural sana y variada? Entusiasmé a su familia. La idea gustó. Ahora nos toca recoger las semillas que quedan para sembrar en terreno nuevo. Si ustedes son de los que disfrutaron en el Mango Tree, si conocen de sus anécdotas por favor compártalas. Pueden escribir a: noracruzpr@hotmail.com, o a solangedar@gmail.com. También pueden escribir a Nora cruz Villa Rosa II A6 Guayama, Puerto Rico 00784 o llamar al 787-513-3139. Así comienzo un nuevo proyecto de investigación y gestión cultural.

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